Abandonemos los prejuicios

Los prejuicios nos impiden abrirnos a lo nuevo, a lo que puede traer novedad a nuestra vida, A Natanael estuvieron a punto de impedirte conocer a Jesús. Menos mal que tuvo la suficiente fuerza como para levantarse e ir a verlo personalmente.

Lo cierto es que estamos llenos de prejuicios, ideas preconcebidas que nos impiden ver la realidad tal y como es para verla tal y como creemos que es. Para acercarnos a Jesús y a nuestros hermanos nos hace falta eliminar todos los prejuicios y poseer un corazón de niño. Sólo así descubriremos la belleza que Dios ha creado en ellos para nosotros.